Proyecto Seco en el Hospital Santiago Oriente Dr. Luis Tisné

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Responsables, concentrados, puntuales.  Así  han demostrado ser Blanca, Luisa, Rosario y Roberto, cuatro personas con discapacidad que se atienden en ese centro de la Red de Salud Oriente y que se desempeñan en el Proyecto Seco, un servicio de limpieza de autos que se ofrece en el estacionamiento del Hospital Dr. Luis Tisné..

 

“Llego cinco para las nueve y me voy a la una. Hacemos entre siete y once autos diarios, trabajamos bien concentrados”, cuenta Rosario, quien se atiende en el CRS Cordillera por  epilepsia y  depresión moderada.

Junto a ella trabajan Blanca Cofré (de 40 años), Luisa Castro y Roberto Álvarez (de 52 años). Blanca, quien tiene una discapacidad severa en el habla, supervisa la labor de quienes se desempeñan en el estacionamiento del Hospital Tisné. Una responsabilidad que se toma con mucha seriedad: “Es difícil ser jefe, pero como no me creo la gran persona, he aprendido a superarme. Todos acá tenemos metas que hemos ido logrando, porque todos tenemos discapacidades distintas”, dice de sus compañeros de trabajo.

Para ambas, esta oportunidad laboral ha cambiado de manera positiva sus vidas: Rosario se siente más tranquila y “útil”; Blanca está aprendiendo a organizarse porque está segura que eso le abrirá nuevas puertas laborales.

El Proyecto Seco partió en los estacionamientos del Hospital Tisné en marzo de 2012. Antes de eso, Rodrigo Carvajal, gerente general de esa empresa, trabajó con la psicóloga Francisca Díaz (hoy directora del Hospital Psiquiátrico de Día del CRS) para revisar el perfil de aquellos pacientes que podrían desempeñarse en la labor de limpiar autos con un producto ecológico (SecoWash), que no requiere agua y no deja residuos dañinos para el medio ambiente.

Las profesionales de las áreas de Psiquiatría y Social del CRS conversaron con quienes tenían perfiles adecuados, les hablaron de esta oportunidad de trabajo y en marzo del año pasado el Proyecto Seco, que cuenta con el patrocinio del Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), comenzó a desarrollarse en el estacionamiento ubicado a un costado del Hospital Tisné. La terapeuta ocupacional del CRS, Carla Jara, es la tutora del proyecto y quien se lleva muchos de los agradecimientos de Blanca, Rosario y Roberto.

De esta manera, este lugar se unió a los aparcaderos del supermercado Unimarc de La Reina, del Centro Cívico de La Reina. Este año se unieron el Edificio Corporativo de Corpgroup, la empresa BASF, el edificio corporativo de Falabella y el Centro Cívico de Vitacura y acaban de firmar el convenio con el Hospital Sótero del Río. En todos ellos, prácticamente el 100% de los trabajadores son personas con algún tipo de discapacidad leve.

Sobre sus trabajadores, Rodrigo Carvajal se muestra orgulloso. Dice que son responsables (no faltan al trabajo), rigurosos, concentrados y capaces. Son casi el sueño de un jefe: casi no tienen inasistencias, son puntuales en la llegada, hasta ahora ninguno ha presentado licencia médica, han ido mejorando progresiva y notoriamente el resultado de su trabajo y han creado un clima laboral que sería la envidia de cualquier oficina.

“Cada 15 días nos reunimos con la terapeuta y la psicóloga del CRS, para evaluar a los trabajadores. Con ellos compartimos información de su rehabilitación, siendo notoria la disminución en el consumo de medicamentos, en la gran mayoría”, destaca este emprendedor.

Su productividad también es destacada por Carvajal: “En el hospital hay cerca de 145 clientes activos, la mayoría con modalidad de servicio semanal, algunos cada 15 días y muy pocos una vez al mes. Con esto se logran hacer 360 lavados al mes aproximadamente, lo que nos deja muy contentos porque, como antecedente, un estacionamiento de la misma capacidad, con trabajadores sin discapacidad, realiza cerca de 500 lavados mensuales”.

Rosario cuenta que terminan cansados pero felices. “Me gusta el orden de este trabajo, la tranquilidad con la que hago las cosas. Además en la casa una se aburre mucho y ya no me siento inútil, como antes”, dice antes de mostrar el celular touch que se pudo comprar con la remuneración que recibe (aproximadamente $95 mil mensuales) más una pensión por su discapacidad.

Blanca está agradecida no sólo por su remuneración, también por la confianza que Proyecto Seco puso en ellos, así como los profesionales del CRS y del hospital. “Hay que ser optimista y tener capacidad para hacer esto, hay que ser muy cariñosa con las personas, para que ellas nos quieran y nos ayuden”, concluye.

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